sábado, 16 de noviembre de 2013

-Pequeña criatura.

Solemos pensar que el amor es algo que simplemente surge, conocemos a una persona y el amor se va apoderando de nosotros a la vez que ella se apodera de nuestros pensamientos, de nuestro día a día. Y no sólo me refiero a este tipo de amor, también está el amor hacia tu familia, tus seres queridos y en definitiva, los que están a tu lado en el momento justo.
A mí también me gusta pensar que todo es así de fácil, que si hay amor el resto no importa. Pero, ¿qué pasa cuando la persona a la que amamos es a la vez a la que más miedo tenemos? En el amor no debe existir el miedo. No me refiero a tener miedo a esa persona, sino a la ausencia de esa persona, a que de un día para otro desaparezca de nuestra vida.
'No debo depender tanto de las personas', me repito una y otra vez. Pero la verdad es que no podría vivir sin depender de nadie, sin depender de los buenos días de mi madre,  la sonrisa de mi abuela,  los 'hola mi niña' de mi abuelo, los consejos de mi padre, las peleas con mi hermano, las conversaciones interminables con mis y primos y mis amigos (incluído tú, que sé que lo estás leyendo), los momentos de locura con mi perra, y sobre todo, no podría vivir sin depender de él, de su mirada y todo lo que me transmite al mirarla. 
Me gusta pensar que yo les doy tanto a ellos como ellos a mí, pero lo cierto es que lo mejor que puedo ofrecerles es una sonrisa. Con una sonrisa me gusta demostrarles lo feliz que me hacen y que sin ellos no habría llegado a ser la persona que soy hoy.




'Una pequeña criatura en medio de este infinito mundo.'

martes, 9 de julio de 2013

-Me echo a reír al verte venir con la luna en tu ombligo.

Me siento en el umbral de tus ojos y pierdo el miedo,
vuelo y esta noche tengo antojo de anidar en tu pelo.
Me riego pero me marchito si no te huelo,
y me balanceo despacito, empujao desde adentro.

Y aunque a veces vuele bajo, cojo altura si te veo,
eres rama, eres refugio, eres agua en mi desierto.

Y acabo de nuevo, en la penumbra perdío,
esperando a que vengas y con tu luz pueda ver el camino.


viernes, 22 de marzo de 2013

-De vuelta.

Hace mucho que no escribo así que no prometo nada bueno, pero me apetecía y aquí estoy. Vamos allá.
Este último año he estado organizando mi vida, ya que era todo un desastre, me sentía sin vida, sin ganas, cada día era lo mismo, echar de menos a alguien que lo compartiese absolutamente todo conmigo, tener paz en mi familia, estudiar para aprobar una estúpida prueba que supuestamente define nuestra inteligencia.. Caos.
Pero supongo que es verdad eso de que todo llega cuando menos te lo esperas, y eso de que todo pasa por una razón. Si perdí a una de las personas más importantes para mí, fue porque tenía que ser, porque me esperaba algo después, y ese algo es él, sí, al fin encontré a alguien con el que compartir todas mis alegrías y todas mis penas, alguien que me entiende, sabe cómo soy y no me juzga por ello, sino que me quiere por ser así. 
Además las cosas con mi familia van mejor que nunca, tengo unos padres que luchan por mí cada día, un hermano tonto, pero que me adora y supongo que yo a él también, aunque me encanta hacerme la dura, pero si él lo pasa mal, yo lo paso peor. Y luego están mis abuelos, quienes son todo un ejemplo del verdadero amor para mí, mi abuela cuida cada día de mi abuelo y lo hace con todo el amor del mundo, sin pedir nada a cambio, porque así funciona esto, dar sin esperar nada a cambio.
Y sí, superé esa estúpida prueba y entré en la carrera que quería, aunque a veces sienta que no encajo muy bien en este mundillo de la publicidad y las relaciones públicas, pero espero que algún día mi nombre de mucho que hablar, todo es intentarlo, ¿no?
La verdad es que este ha sido un buen año para mí, y espero que el 2013 no sea menos, sino que sea más, quiero vivir mucho más, y todo junto a la gente que tengo ahora mismo en mi vida, ya que sólo he hablado de lo que he ganado este año, pero también han habido pérdidas, personas que han sido como hermanas para mí ahora no son más que gente que disfruta viéndome caer. Pero nunca lo harán, no pienso caer, no pienso volver a sentirme hundida como hace un par de años, eso se acabó.
Y ya sabéis, si algo falla en vuestras vidas, no penséis que es vuestra culpa, aunque puede serlo, sólo esperad a que se solucione, y mientras disfrutad del error y de lo incorrecto, ya que os hará daros cuenta de lo afortunados que sois cuando encontréis lo verdadero, lo que de verdad os llena y lo que os hace levantaros cada día y acostaros cada noche con ganas de vivir.